Cuando alguien lleva un tiempo viviendo en España sin una autorización de residencia, tarde o temprano aparece la misma pregunta: ¿Puedo solicitar el arraigo? La respuesta no siempre es tan sencilla como parece. Desde la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Extranjería, el sistema ha cambiado bastante y actualmente existen cinco modalidades principales de arraigo: social, sociolaboral, socioformativo, familiar y de segunda oportunidad. Además, con carácter general, el tiempo de permanencia exigido para acceder al arraigo se redujo de tres a dos años, salvo en el arraigo familiar, que tiene sus propias condiciones. Vamos a ver un poco más opciones que existen actualmente de residencia por arraigo en España.
En Bit Extranjería creemos que lo más importante no es conocer de memoria todos los tipos de arraigo, sino entender cuál puede encajar realmente con tu situación.
Tipos de residencia por arraigo en España
El arraigo social: una de las vías más conocidas
El arraigo social sigue siendo una de las opciones que más consultas genera. Actualmente, está pensado para personas extranjeras que hayan permanecido en España de forma continuada durante, al menos, dos años y que puedan acreditar determinados vínculos familiares en España o justificar su integración social mediante el correspondiente informe.
Aquí es importante algo que a veces se pasa por alto: no basta con decir “llevo dos años viviendo aquí”. Hay que poder demostrarlo. Empadronamientos, documentación emitida por administraciones públicas y otros justificantes pueden terminar teniendo bastante importancia cuando llega el momento de preparar el expediente.
Arraigo sociolaboral: cuando hay una oportunidad de trabajo
Esta modalidad tiene mucho sentido para quien ya lleva tiempo en España y encuentra una posibilidad real de incorporarse al mercado laboral. El arraigo sociolaboral exige, entre otros requisitos, una permanencia continuada mínima de dos años y contar con uno o varios contratos que cumplan las condiciones establecidas por la normativa.
Arraigo socioformativo: regularizarse mientras te formas
No todo pasa necesariamente por tener un contrato de trabajo. El arraigo socioformativo está pensado para determinadas personas que llevan al menos dos años en España y están realizando, se han matriculado o se comprometen a realizar determinadas formaciones admitidas por la normativa.
Arraigo de segunda oportunidad: una vía que mucha gente todavía desconoce
Esta es una de las grandes novedades del actual Reglamento. Está pensada para determinadas personas que ya tuvieron una autorización de residencia en España durante los dos años anteriores, pero que por alguna circunstancia no pudieron renovarla.
El arraigo familiar sigue existiendo, aunque funciona de manera diferente al resto. Aquí lo determinante no es haber acumulado los mismos dos años de permanencia previa que se exigen con carácter general en otras modalidades, sino encontrarse en alguno de los supuestos familiares previstos por la normativa. Precisamente por eso, cuando existe un vínculo familiar relevante en España, merece la pena revisarlo antes de dar por hecho que hay que esperar dos años.
Opciones de residencia por arraigo en España
A veces una persona empieza preguntando por arraigo social y, después de revisar su situación, descubrimos que existe otra vía que encaja mucho mejor. Por eso merece la pena analizar el caso antes de empezar a preparar documentos.
Si sabes que puedes necesitar el arraigo en el futuro, hay algo que puedes hacer desde mucho antes: guardar documentación: Padrón, citas médicas, documentos administrativos, certificados y otros justificantes pueden servir para demostrar tu permanencia continuada en España.
El arraigo ya no es una única vía con unos requisitos prácticamente iguales para todo el mundo.
En Bit Extranjería podemos estudiar tu situación, revisar el tiempo que llevas en España y valorar qué alternativa tiene más sentido antes de iniciar la solicitud.
Si llevas tiempo viviendo en España y quieres regularizar tu situación, no hace falta esperar a tener todos los documentos para consultar tu caso. Muchas veces, saber con antelación qué vas a necesitar hace que todo sea bastante más sencillo cuando llega el momento de presentar el expediente.