Hay una idea bastante extendida: “Si quiero montar un negocio en España, pido la visa de emprendedor y ya está”. Y ojalá fuera tan simple. La realidad es que sí, existe una vía para emprender en España siendo extranjero… pero no es para cualquier proyecto ni funciona como mucha gente cree.
En Bit Extranjería vemos muchos casos de personas con buenas ideas que, simplemente, no encajan en este tipo de permiso. Y otras que sí podrían conseguirlo, pero no lo plantean bien desde el principio. Por eso, merece la pena entender bien cómo funciona, sin tecnicismos.
Visa de emprendedor extranjero en España
Lo primero: no es una visa para “cualquier negocio”
Lo importante no es el papeleo, es la idea y es aquí está la clave de todo. La visa de emprendedor no se concede por rellenar bien un formulario, sino por el proyecto que hay detrás. Y ese proyecto tiene que tener algo que la Administración considere interesante.
No hace falta montar una gran startup ni levantar millones, pero sí demostrar que hay algo más que un quiero abrir un negocio.
Cuando alguien nos cuenta su idea, muchas veces lo primero que hacemos es eso: parar y ver si realmente encaja en esta vía… o si hay otra mejor.
El plan de negocio (o por qué aquí se atasca todo)
Si hay un punto donde se complican las cosas, es este. El plan de negocio no es un documento para ‘cumplir’. Es donde tienes que explicar qué vas a hacer y por qué tiene sentido.
No hace falta escribir 50 páginas, pero sí ser coherente: qué haces, para quién, cómo ganas dinero y qué experiencia tienes para sacarlo adelante Cuando esto no está bien explicado, da igual lo demás porque el expediente no va a avanzar.
¿Dónde se empieza el trámite? Depende de dónde estés. Si estás fuera de España, empiezas en el consulado. Si ya estás aquí de forma legal, puedes hacerlo directamente desde España.
Lo que no siempre es tan evidente es que el expediente no se valora solo como un trámite más, sino como un proyecto completo, que es justo lo que hemos comentado antes
Cuánto se tarda es otra de las preguntas que más se formulan y la respuesta es que depende. Depende de lo bien que esté preparado todo desde el principio, depende de si hay que corregir cosas y depende de si el proyecto se entiende o genera dudas.
Cuando está bien planteado, el proceso es bastante ágil. Cuando no, se alarga más de lo que a nadie le gustaría.
Otra de las preguntas más frecuentes es la financiación y tampoco aquí existe un cifra mágica. No te van a pedir X euros por norma general, pero sí van a mirar si lo que planteas tiene sentido a nivel económico. Si dices que vas a montar algo que requiere inversión, tendrás que justificar que puedes asumirla, por ejemplo. Si es un proyecto más ligero, no te van a exigir lo mismo.
Aquí no se trata de cuánto dinero tienes, sino de si lo que planteas es realista.
Cómo emprender en España siendo extranjero no es difícil… pero tampoco es automática. La conclusión más clara es que funciona bien cuando hay un proyecto claro y bien planteado pero se complica cuando se intenta encajar algo que no está del todo definido o no cumple lo que se pide.
En Bit Extranjería ayudamos en esta parte: ver si el proyecto tiene sentido dentro de esta vía y, si lo tiene, plantearlo bien desde el inicio.
Si estás pensando en emprender en España y no sabes si esta visa es para ti, lo mejor es verlo antes de empezar. Te ahorra tiempo (y unos cuantos dolores de cabeza). ¿Hablamos?